Historia de la ciudad

Relieve romano aparecido en el Cerro Castillejo

    Los orígenes históricos de la actual ciudad de Jódar se remontan a la época musulmana, aunque en su término se han encontrado varios yacimientos arqueológicos de gran importancia como el del Cerro Cabezuelos, excavado por la Universidad de Granada y que data de la Edad del Bronce Final o el del Cerro Castillejo donde se asentó la villa de Jandulilla, siendo considerada la actual Jódar como la Acontinuadora” de la misma y donde se han encontrado importantes restos como el León Ibérico o la Esfinge del Jandulilla, también muy cerca de la actual Jódar, por el llamado Camino Real del Paso, pasaba una importante Vía Romana, no en balde este camino fue muy frecuentado en todas las épocas. Aún no está aclarado el origen del nombre de la ciudad, para unos historiadores representa un nombre propio de persona y para otros un topónimo, llegando incluso a afirmar que se trate de una prenda femenina. El nombre de la ciudad ha pasado de SAUDAR- SAWDAR-XUEDHAR-SUDAR-XODAR a Jódar. Fue durante la época musulmana cuando la ciudad vivió uno de sus grandes momentos de esplendor, al ser considerada por varios historiadores como la Capital de la Cora de Jaén, siendo uno de los lugares mejor fortificados y defendidos de la Cora. Convertida en centro político se edificó una Mezquita-Aljama sostenida por columnas de mármol, estando rodeado de fértiles huertas y jardines, celebrándose los martes uno de los mercados más frecuentados de la región, produciéndose el célebre tinte llamado AChalat Xuedharí@, sacado del jugo de la grana y que servía para teñir en color carmesí, llegando su fama hasta las más remotas regiones. Jódar se convirtió igualmente en la primera productora de aceite de la Cora siendo conocida como AGadir al-Zayt@ ( El depósito de aceite). Entra Jódar en la historia en el año 889 cuando su señor, Jayr B. Sakir se subleva, creando un Reino de Taifas en la comarca, al poco tiempo es decapitado enviando su cabeza, envuelta en alcanfor, al califa de Córdoba. 

Atalaya de "Los Pinares

Hay varias fechas probables para la conquista castellana de Jódar, la más admitida es la de 1229, cuando a través de un pacto fue dada al rey Fernando III en el verano de ese año. Aunque parece ser que pudo estar en varias manos en poco tiempo, pues, dado su carácter fronterizo. Lo cierto es que el rey concede a Sancho Martínez de la Torre, después de Xodar, el título de Señor de Jódar, creando uno de los pocos y principales Señoríos Laicos de Andalucía, más tarde Sancho Martínez es nombrado Adelantado Mayor de la Frontera, convirtiéndose en el principal personaje de la época. En 1272 el rey Alfonso X concede a Jódar el titulo de Villa Leal y el Fuero de Lorca, con este Privilegio ampliado después por sus sucesores y confirmado por todos los reyes de Castilla y de España hasta Carlos IV, se dotaba a los vecinos de una serie de ventajas en impuestos, comercio y residencia con el fin de aumentar la demografía en la frontera consolidando las poblaciones de la misma.

Desde finales del siglo XIII y hasta finales del XIV el Señorío perteneció a los Sotomayor, siendo constantes las incursiones en territorios del reino nazarí de Granada y de éstos últimos en el de Castilla, dado a la estabilización de la frontera, dando origen a bellas leyendas como la de “Estefanía Martínez” que defendiéndose de un ataque, logró salvar su vida y la de media docena de niños aupándolos por la muralla, o la de la “Cruz de Requena” apareciéndose al traidor Requena el mismo Diablo.

            Durante el siglo XV la Villa perteneció a varios Señores como los Condestables Dávalos e Iranzo y a la poderosas familias de los Zúñiga y Girón, pasando definitivamente en 1485 a Día Sánchez de Carvajal, creando los Reyes Católicos el Mayorazgo de Jódar. El señor de Jódar Alonso de Carvajal acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje a América, tripulando una de sus naves, siendo varios los Galdurienses que emigraron a América durante el siglo XVI y XVII.

            En la Guerra de las Comunidades es asaltada y quemada la Villa en 1520. Con la definitiva incorporación a la corona de Castilla del reino de Granada se inicia la común convivencia de los reinos de la península iniciándose una etapa de crecimiento demográfico y urbanístico, así como la construcción de edificios públicos como fuentes, Casas Capitulares, inicio de las obras de la actual Iglesia de la Asunción, Hospital de la Santa Misericordia, Real Pósito etc. desarrollándose la industria del esparto, que sería pilar fundamental en la economía familiar entre recolecciones. En 1619 el rey Felipe IV crea el Marquesado de Jódar. La decadencia del XVII se sintió en la población, donde la emigración, hambre y la terrible Peste de 1681 que se llevó a más de un millar de personas, hizo que Jódar entrase en una profunda crisis de la que no se recuperaría hasta mediados del siglo XIX, a todo esto se unió el que los Marqueses incumplían el Fuero y los Corregidores abusaban de su poder. Con la masiva plantación de olivares en toda Andalucía se desarrolló vertiginosamente la industria del esparto, pues había que surtir de capachos a toda Andalucía, Murcia y Extremadura para la extracción de aceite en las Almazaras, por lo que la inmigración en busca de trabajo trajo a Jódar a miles de personas de toda España e incluso algunas de Europa, llegando la población a duplicarse.

            Jódar durante el siglo XIX fue cuna del Liberalismo, en el Cerro Luengo el General Riego perdió el 14 de septiembre de 1823 su última batalla, habiendo elegido en 1808 su primer Ayuntamiento democrático, siendo abanderada en reivindicaciones liberales. Sin embargo comenzó a surgir el problema de la vivienda por lo que se inició la construcción de cuevas, dando lugar a barrios marginales e inhumanos. En 1848 se gana el Pleito con el Marqués-Conde de Salvatierra, el cual a través de un Concordato cede a la Villa todos los atochares de sus propiedades y una porción de tierras para los jornaleros que no posean ninguna. El incumplimiento de este acuerdo, como antes fue el del Fuero, dio lugar a revueltas y huelgas durante más de ochenta años.

            Con la llegada del ferrocarril, carretera nacional, comunicaciones, etc. la Villa comenzó a desarrollarse vertiginosamente aumentado su población en más de 10.000 habitantes, por lo que el rey Alfonso XIII le concede en 1919 el título de ciudad y el tratamiento de Ilustrísimo a su Ayuntamiento. Durante los años 20 se construyen varios edificios públicos y barrios. Los problemas de la propiedad y el del paro serán motivo de enfrentamientos, a los que se une la cada vez mayor competencia en la industria del esparto por parte de las fibras sintéticas, llevando a la quiebra de esta industria en los años 60, cuando la población tenía más de 16.000 habitantes, por lo que ante la falta de trabajo se inicia la emigración de miles de personas a las zonas industriales del país, quedando la población en unos 12.500 habitantes, que son los que actualmente tiene. A finales de los 60 la ciudad se moderniza con la construcción de edificios públicos, comenzando a eliminarse el problema de las cuevas con la construcción de viviendas sociales durante más de treinta años. Hoy el principal problema de Jódar sigue siendo la alta tasa de paro y la falta de industrias que den una alternativa al monocultivo del olivar y la emigración temporera.

            En la ciudad han nacido ilustres personalidades de la vida cultural española, como el historiador y arqueólogo Juan de Mata Carriazo, el hispanista Juan López Morillas, el arabista Pedro Martínez Montávez, el compositor Pedro Gámez Laserna, los poetas Almendros Aguilar y Molina Hidalgo etc. Destacando en el ámbito local la figura de Narciso Mesa Fernández, Cronista de la ciudad.

El Castillo

Torre Sur y Muralla

   El castillo de Jódar está considerado como el decano de la provincia y uno de los más antiguos de Andalucía, el cual ha sido rehabilitado recientemente. Se accede por la llamada “Puerta del Aire”, que junto a la Torre Albarrana, son los restos más antiguos conservados del recinto amurallado de la ciudad. En la “Sala de Armas”, antiguo pósito, se encuentra el Centro de Visitantes del Parque Natural. Conserva dos imponentes Torres, la norte o “Torre Nueva”, aún sin rehabilitar y la sur “Torre Vieja”, rehabilitada hace unos años y que en su interior alberga la sede del Centro de Recepción e Interpretación del Parque Natural. Su terraza es uno de los más impresionantes miradores de la provincia, conservando en su interior un profundo aljibe que recogía las aguas de la lluvia.

            Tras visitar sus murallas, plaza de armas, jardines y miradores, conoceremos un poco de su pasado. Entró en la historia en el año 889 con la rebelión de Jayr B. Sakir, como ya hemos hablado, siendo uno de los mayores lugares fortificados de la comarca. Después, ya perteneciendo al Señorío de Sancho Martínez de Xodar, fue sede del Adelantamiento Mayor de la Frontera, dada su privilegiada situación de ser principal avanzadilla castellana con el reino nazarí de Granada, tomando el castillo un aspecto muy parecido al actual.

            A finales del siglo XIV fue escenario de una romántica historia de amor entre el Embajador castellano ante el Gran Tamerlan, Payo Gómez de Sotomayor, y la cautiva princesa María de Grecia, sobrina del rey Segismundo de Austria, Hungría y Bohemia, quien rescatándola de su cautiverio se enamoró de la misma, declarándole su amor junto a la fuente de Jódar, tras unas justas y torneos, conservándose este bello cantar:

“En la fontana de Xodar,

vi la niña de oxos bellos

e finque ferido de ellos

sin tener de vida una hora”.

            Pero pronto volverían a sonar las armas en el castillo, cuando la Villa es comprada por el Condestable Dávalos, que cae en privanza ante el rey, teniendo que huir, siendo sitiado en 1422 por las tropas del rey Juan II, tras largo asedio son entregados los tesoros del Condestable. Siendo señor de la Villa el Condestable Iranzo, reside en 1463 el rey Enrique IV. A partir del año 1485 se convierte en sede del Mayorazgo de Jódar, creado por los Reyes Católicos y dado al Guarda Mayor de la reina Isabel, Día Sánchez de Carvajal, perteneciendo a la familia Carvajal hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX. Su hijo Alonso de Carvajal, Señor de Xodar, acompaña en 1493 a Cristóbal Colón en su segundo y tercer viaje a América, mandando uno de sus barcos. Colón decía de él: “Mocico de mucha entrepidez y honrado corazón”, depositándole una de las tres copias de las Capitulaciones de Santa Fe que se guardaron en el Archivo del Castillo.

            En 1520 y con motivo de la Guerra de las Comunidades es asaltado y destruido el Castillo, siendo reconstruido con piedras traídas de la Villa de Xandulilla, de esta época son las bóvedas vahídas de la Torre Norte.

            En las Relaciones Topográficas del rey Felipe II de 1578 se dice que “el castillo y fortaleza, incorporada a la villa que es habitanza de los Sres. della, está fundada sobre una peña viva, en la qual hay dos torres cuadradas, ciento cincuenta pasos una de otra, tiene cada una dellas treinta pasos de ancho de una esquina a otra, que serán ciento veinte entorno, y de altura cien varas cada una dellas, tiene muchos y buenos aposentos y están bien artillados, y en una dellas hay una cisterna que cabrá mil cargas de agua, son de cal y canto muy bien labradas, y la muralla del castillo es de lo mismo, tiene la muralla de grueso veinte y dos pies, es la fortaleza que cabra seiscientos hombres de pelea”. También se dice que en el castillo hay un pozo “ de veinte estados de hondo y tanta agua que bastara para sustentar trescientos hombres y cien caballos”.

            Durante estos siglos fue residencia de ilustres personalidades como Miguel de Carvajal, ministro del rey Felipe IV, el Maestre de Campo Agustín Messía, el General y Gobernador de Ostende en los Países Bajos, Bernabé Bargas-Machuca, la Virreina del Perú - nacida en el castillo -, el Almirante de la flota del Océano, Fadrique de Carvajal, etc.. En 1619 el rey Felipe III crea el Marquesado de Jódar, siendo el castillo residencia de los Marqueses hasta 1670, poseía el Castillo una Capilla dedicada a la Inmaculada Concepción, unos amplios establos con pesebrera de piedra, y un corredor con una amplia bodega.

            En el siglo XVIII fue restaurado, ante su notable deterioro, sirviendo como Cárcel y Pósito. Durante la ocupación francesa fue cuartel militar, siendo su última función como Hospital de coléricos a finales del siglo pasado, utilizándose sus piedras como cantera para edificios, desmantelándolo por completo, pensándose incluso, en demoler. En 1985, gracias a la sensibilidad del Ayuntamiento, comenzó su rehabilitación como lugar de espectáculos públicos y de ocio, construyéndose un Auditorio con capacidad para 500 personas sentadas, así como jardines y miradores. El Castillo es Bien de Interés Cultural y según la UNESCO es patrimonio a conservar. En el futuro se espera rehabilitar la Torre Norte, Puerta del Aire y Torre Albarrana, así como la Entrada Principal al mismo.

La Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción

          Fue construida sobre la primitiva Mezquita- Aljama, documentada por el geógrafo árabe Al-Himyari, el cual menciona que era de Atres naves sostenidas por columnas de mármol”.

Su primitiva advocación era la de Santa María, desconociéndose como era el edificio primitivo sólo que el Altar Mayor estaba orientado al oeste y su puerta principal al norte, junto a la denominada AFuente del Lugar”. Los primeros datos documentales sobre las obras del actual templo se remontan al año 1547, trayendo la piedra de la cantera de Bedmar. En 1592 se menciona como constructores y maestros canteros a los hermanos Gaspar y Francisco de Aranda y Salazar, construyéndose la nave central con sus seis capillas laterales con bóvedas de casetones, tan al uso de Vandelvira. Todo el conjunto construido es de estilo renacentista-purista.

Vista áerea de la Iglesia de la Asunción y Retablo Mayor de la misma.

En 1613 se comienza la construcción de la Torre, según traza de Juan de Aranda con un estilo barroco. En la misma se encuentran labrados en piedra tres magníficos escudos pertenecientes a los Obispos: Sancho Dávila, Cardenal Moscoso y Fernando Andrade. Se terminó de construir en 1661 por Eufrasio López de Rojas, encontrándose en su interior un escudo de Sancho Dávila que decora la Sala del Archivo Parroquial. Una de sus cuatro campanas es de finales del siglo XVIII. 

Imagen de Ntra. Sra. de la Asunción

En 1729 se repara la cabecera o Capilla Mayor por Juan de Consuegra. En 1775 se construye el actual crucero, Capilla Mayor y cúpula de los Evangelistas en estilo neoclásico con reminiscencias del rococó. Fue construida por Pedro Fernández, finalizando las obras en 1780. En 1799 se colocan los púlpitos y graderías iniciándose la construcción de la Fachada Principal en estilo neoclásico por Manuel Caballero que la termina, junto con el coro en 1801. Según algunos historiadores la fachada es una de las mejores de la provincia por sus airosas proporciones. En 1877 es construida la Capilla de San José con elegante media naranja, que se encuentra decorada con interesantes frescos de 1914.

Terno del siglo XVIII

 

 

Imagen de Jesús Yacente, obra del insigne imaginero sevillano Sebastián Santos Rojas

 

De 1989 a 1992 el templo ha sufrido una profunda restauración añadiéndole elementos que realzan aún más su interior como varios retablos en mármol de Macael y piedra, la magnífica Reja y sillería de la Capilla de San José, iluminación, etc. En el año 2002 se recuperó la antigua Capilla de la Expiración, construída en 1864.

En su interior se cuenta con valiosas obras de arte como el Retablo Mayor de estilo neorenacentista del sevillano Carlos Bravo Nogales, autor también de su imaginería. Imágenes como Jesús Yacente de Sebastián Santos Rojas, considerado como uno de los mejores imagineros de este siglo. Destaca en general toda su Imaginería de Semana Santa de afamados imagineros, así como los Retablos de San José y Ntra. Sra. de los Dolores.

La Iglesia conserva interesantes cuadros de los siglos XVI, XVII y XVIII, Imágenes del XVI al XVIII y algunas piezas de orfebrería en plata del XVI al XVIII, destacando la Custodia Procesional de 1669 y los bordados de algunos ornamentos. El Archivo Parroquial comienza desde mediados del siglo XVI.

La Iglesia es Bien de Interés Cultural, y según la UNESCO es patrimonio a conservar.

Iglesia del Santo Cristo de la Misericordia

Su origen se remonta al siglo XVI, cuando se erige como Capilla del Hospital de la Santa Misericordia, perteneciente a las monjas de la Orden Franciscana. Esta Iglesia llevaba la advocación de Santa Isabel. Desde comienzos del siglo XVII se venera en la misma la Imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia, Patrón de Jódar.

En 1700 se comienza la construcción del actual edificio, finalizando las obras en 1759 con la magnífica media naranja con talla en yeso de estilo barroco. Ha sufrido importantes reformas a lo largo de los siglos, como la de 1880 o la de 1903 en que se construyó su actual Camarín. Sin embargo la más importante fue la de 1966 a 1968, dejando a la Iglesia con su actual aspecto. Tiene un Retablo Mayor en estilo neorenacentista de Bravo Nogales y una pila bautismal en mármol de 1616, así como una vidriera del siglo XVIII. La Imagen del Cristo es de autor anónimo. Junto a esta Iglesia se levanta el magnífico edificio que en un futuro será Residencia de Ancianos y Centro Social llevado por religiosas.

  Ermita de San Sebastián y Cementerio Municipal

  Au nque parezca raro, el Cementerio Municipal de San Sebastián, considerado como uno de los mejores de la provincia, conserva interesantes panteones de escultores italianos de finales del siglo XIX, su construcción data de 1893 y en el centro, entre jardines y amplias zonas verdes, se encuentra la Ermita de San Sebastián, realizada en piedra según diseño de Justino Flores, como todo el recinto, con una elegante espadaña, en su interior se encuentra una magnífica Dolorosa del cordobés Martínez Cerrillo, así como otras Imágenes. Interesantes son algunas obras de rejería y labra de mármol.

Conjunto Histórico-Artistico. Parque Periurbano de Trascastillo

  Desde 1983 se encuentra incoado el expediente para su declaración, abarca los entornos de la Iglesia y del Castillo: Calles Juan Martín, Alhorí, Isabel la Católica, Plaza de España, Plaza del Castillo, Conde Salvatierra y Alcázar, en las mismas se pueden ver edificios tradicionales de la región y su peculiar trazado urbano, en la falda del Cerro de San Cristóbal se encuentra el Parque Periurbano de Trascastillo, que recupera unas antiguas eras como lugar para contemplar la ciudad y los maravillosos paisajes que desde ella se divisan. Además de jardines existen varios miradores, ubicados en lugares privilegiados, así como un centro de información. Se accede cómodamente al mismo desde la calle Navas de Tolosa, con aparcamientos para autobuses.

Barrio de Andaraje

Al norte de la ciudad se encuentra el popular Barrio de Andaraje, que viene de árabe “rueda de molino sobre la que giran los arcaduces” y que servía para regar las cercanas huertas. Es un barrio con idiosincrasia propia. Partimos desde la Plaza de San Marcos, donde hace siglos estuvo la Ermita de este nombre junto a la Puerta de las murallas, llamada de Toledo y donde hay una cruz que la recordaba. Seguimos nuestro itinerario por la calle Juan Martín donde encontramos interesantes CASAS HISTORICISTAS y de gran sabor, como la del nº 61,62, 59 y 22 de estilo modernista y la del número 10 de estilo regionalista. La hay más antigua como la del nº 8 que es de estilo clasicista.

Muralla y Puerta del Aire

            Internándonos por las estrechas CALLEJUELAS, accedemos al castillo por la empinada y típica escalera de la calle Alhorí, con bellos jardines, desde donde se divisa una impresionante vista de la Iglesia de la Asunción. Pasando la Puerta del Aire del siglo XII, restos de las murallas de la ciudad, pasamos a la Plaza del Hospitalico y Plaza del Castillo, donde vemos un antiguo portillo del Castillo. Bajamos por la típica calle de la Cava y nos paramos a la izquierda, junto a la Iglesia, para ver una de las más típicas calles de la provincia, Isabel la Católica, que se abre bajo los arcos de los contrafuertes de la Iglesia, para la UNESCO debe de ser conservada. Mientras admiramos desde la Lonja toda la belleza del conjunto, nos podemos acercar al muro exterior de la Capilla de San José (C/Juan Martín, 1) donde admiraremos, empotrada en el muro, una inscripción Ibero-Latina del siglo I. d. C.

        Plaza de España                            

            Incluida dentro del Conjunto histórico de la ciudad, conserva bellos edificios historicistas como los de la C/ Juan de Mata nº 1 y C/San Fernando nº 6 de estilo clasicista y Plaza de España, números 10 y 1 de estilo regionalista. El Ayuntamiento conserva en su interior un Archivo que data de 1551. En el nº 10 se encuentran bellísimos salones con falsos artesonados y frescos. En los jardines de la Plaza se encuentran cuatro magníficos bustos en bronce de: Unamuno, Ortega y Gasset, Ramón y Cajal y Marañón, realizados por el prestigioso escultor sevillano Juan Abascal, que los considera como una de sus mejores obras, digno de mencionar es también el Teatro Principal construido en 1931.

Plaza de España y Ayuntamiento

       

Casco Histórico

    Finalizada nuestra visita por el conjunto monumental, pasamos a recorrer las calles de la ciudad y a tratar la hospitalidad de sus habitantes, bajamos por la calle de San Fernando, de gran sabor cofrade, por ella suben las Cofradías en una demostración de fervor y resistencia de sus costaleros y anderos. Admiramos la Casa de los Mesa con sus escudos nobiliarios, más abajo encontramos un bello ejemplo de casa en estilo clasicista y junto a ella, ya en la Plaza del Mercado otra casa de similar estilo, pasamos por la Plaza de Abastos donde se encuentra el concurrido y popular mercado, seguimos por la calle de D. José Beltrán y vemos en el nº 2 de la calle Colón una antigua casa clasicista, y a su lado la bellísima Casa del Canónigo Arroquia con su bello patio andaluz y de estilo único en la ciudad, frente a la misma está la Iglesia del Santo Cristo y su recoleta Plaza, donde se alza el edificio de la futura Residencia de Ancianos y el majestuoso Colegio “General Fresneda” de estilo regionalista, frente al mismo se encuentran típicas viviendas tradicionales de la ciudad. 

Iglesia del Santo Cristo y Grupos Escolares

 Volvemos a subir por la calle Méndez Nuñez, donde se encuentra una bella casa con estilo ecleticista tardío, frente a ella y en la calle General Fresneda nº 51 se alza otra casa en estilo modernista, estamos ya en pleno centro comercial de la ciudad. Giramos a la derecha y contemplamos la infinidad de tiendas de la calle General Fresneda y algunos de su edificios como el nº 46 de estilo clasicista, el nº 30 de estilo modernista, etc. Finalizamos nuestro recorrido nuevamente en la Plaza de España.

 

Paseo y Avenida Primero Mayo. El Barrio de Fátima

Monumento a Juan Martín y Paseo 1º de Mayo

Una buena muestra del desarrollo urbanístico de Jódar es la zona moderna, centrada en la Avenida 1º de Mayo y Calle Domingo Arroquia, donde nacen los nuevos Barrios de Jódar, como el del Ejido, o los de Fátima, de amplias calles y jardines. El Paseo 1º de Mayo ha sido siempre el “pulmón verde” de Jódar, documentado ya a finales del XVIII, entre sus jardines se encuentra el monumento en bronce al ilustre oculista Juan Martín realizado por Jacinto Higueras o el Monumento a Julián Besteiro realizado en bronce por Juan Abascal. En la calle Domingo Arroquia se conservan bellos edificios y hasta hace unos años estaba la Plaza de Toros de 1927, que espera ser reconstruída.

En la Plaza de Fátima entre frondosos jardines se alza la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Fátima del año 1950 con un bello retablo en mármol de Macael. En la misma calle Jaén se ha construído la nueva Iglesia Parroquial de Fátima, bello edificio que se espera inaugurar para comienzos del año 2002.

En los jardines del Instituto de Bachillerato, en la calle Sanabria, hay un busto en bronce de Julián Marías obra de Juan Abascal. Digno de visitar al final de esta calle, es el Paseo y jardines del Ejido así como el Complejo Polideportivo de Palomares, junto al mismo se encuentra la Oficina Municipal de Turismo y lo que será un futuro Parque Infantil.

Plaza de Fátima

Museo de Jódar y Aula de Cultura "Narciso Mesa Fernández"

En la segunda planta de la Casa Municipal de la Cultura (C/Juan de Mata Carriazo, 4)se encuentra el MUSEO DE JÓDAR dedicado a la artesanía del esparto, paleontología, arqueología, artes y costumbres populares y documentos de la historia de la ciudad.  El mismo ha sido creado por la Asociación Cultural “Saudar” y se encuentra abierto todos los viernes de 5 a 8 de la tarde, no obstante si se desea visitar en otro momento, pueden solicitarlo con la suficiente antelación, a: Asociación Cultural “Saudar” Apartado de Correos nº 59. 23500 Jódar (Jaén), al teléfono 953 787800 o a nuestro e-mail.